Rush son lo más grande que ha dado Canada al mundo. Ya está. Tenía que decirlo.

¿Rush?, no me suenan.

 Si eres español es normal. Por estos lares no es que sean demasiado conocidos a pesar de su veterania (ojo,os estoy hablando de unos tios (tres) que llevan más de 30 años de carrera músical, su primer disco es de 1974 y formaron la banda en 1968), sin embargo, en su pais de origen y algunos más, son de esas bandas capaces de llenar con facilidad estadios, y cuya puesta en escena incluye proyecciones de imagenes sobre pantallas enormes o animaciones creadas mediante laser, vamos, muy del estilo de U2, solo que estos hacían esas cosas mucho antes que los irlandeses, fijate tú.

Snakes & Arrows

Podría parecer que con tantos años haciendo música, el suyo podría ser el caso típico de quienes ya lo dieron todo hace mucho tiempo y se les acabó la chispa inicial, sin embargo, esta es una banda que siempre ha buscado innovar, en sonido y estilo, pero conservando el nivel de calidad en la composición o mejorándola, y así se han mantenido siempre, sin hacer ni un disco malo. Y con Snakes & Arrows no ha sido diferente. Parece que a la hora de componerlo se dijeron: “Vamos a hacer otro discazo que nuestros fans disfruten desde la primera a la última nota”. Se pusieron a ello y les ha quedado tan bien que, teniéndolo desde la semana pasada, ya lo he escuchado más veces que el último de Nine Inch Nails, y eso son palabras mayores. El disco es muy moderno y en él se puede encontrar de todo, canciones potentes que recuerdan a su primera etapa, otras más tranquilas de su etapa más blanda, e incluso 3 mágnificos temas instrumentales, y todo con la mejor calidad sonora que han tenido nunca.

Resumiendo: un regalo para los oidos y, para mí, el disco del año. Y como a estos también me gustaría verlos en directo antes de morir, ya sólo queda esperar que su gira les traiga hasta aquí, que va a ser que no, como de costumbre. Aquí siempre a la vanguardia de la incultura musical.

Para acabar, como suele ser habitual, un video, el de Far Cry, la canción que abre el disco: Y otro video que no me resisto a poner. Neil Peart desatado y demostrando, con uno de sus increibles solos de bateria, que a la hora de aporrear tambores es el puto amo.

By Pablo